El continua ascenso del precio de los camburantes está teniendo una gran incidencia en la estructura de costes de las compañías de transporte aéreo.
Posiblemente, en los próximos meses veamos como desaparecen muchas rutas aéreas, o se reducen las fecuencias, debido a esta crisis y a la necesidad de plantear ajustes para poder "capearla".
Muchas líneas aéreas habrán de replantear su modelo de negocio, innovar y adaptarse a la coyuntura actual. Algunas compañías, parece que seguirán el modelo de los "operadores de bajo coste" (LCC - low cost carrier), trasladando el incremento del coste del combustible a los clientes, bien mediante ¡ tasas ! de combustible o mediante de cobro de cualquier servicio que se preste en torno al viaje aéreo (selección de asiento, preferencia en el embarque, equipaje, etc. )
Tal vez, se deberían dedicar a innovar, a crear nuevas fuentes de ingresos aprovechando que van a tener a un cliente metido en un espacio reducido durante un buen espacio de tiempo, tratando de obtener ingresos mediante publicidad, nuevos servicios,...no sólo se incrementa la rentabilidad por pasajero aumentando el gasto en que este incurra; la compañía también tiene un buen abanico de posibilidades para mejorar esa rentabilidad.
... y en esta lucha sólo sobrevivirán aquellas compañias que mejor sepan adaptarse a las nuevas circustancias del mercado.




